“HAY MUCHO INTERÉS POR LA GENEALOGÍA DE LOS APELLIDOS VASCOS EN LATINOAMÉRICA”

España. Eneko Bernaldo de Quirós es investigador de apellidos vasconavarros. Gracias a las donaciones de sus seguidores, abrirá, de cara al verano, un museo en Goizueta.

Informático de profesión, analiza la procedencia de los apellidos vasconavarros en sus ratos libres. El éxito en redes sociales le ha animado a potenciar su negocio y abrir un museo, además de ofrecer conferencias sobre el trabajo histórico que realiza. Sueña con vivir de ello.

¿Cómo empieza a adentrarse en este mundo de los apellidos y de la historia?

–En 2018 recopilé un montón de información sobre mi pueblo, Iturgoien (Tierra Estella, Nafarroa), y escribí un libro: Altxirukis. Pasado y presente de los hidalgos de Iturgoien. Analicé las casas, las leyendas del pueblo, las familias y muchos apellidos. Me gustó hacer ese trabajo y así empecé. La historia me gusta desde siempre. Cuando tenía 18 años, empecé la carrera en Gasteiz pero no la terminé. Ahora la estoy haciendo online.

El apellido esconde mucha información sobre nosotros, ¿verdad? 

–Bueno, en algunos casos sí y en otros, no tanto. No por lo que quiera decir en sí el apellido o no, sino porque puede darnos información sobre un oficio, un mote de una persona, las cosas a las que se han dedicado tus antepasados, en qué casas han habitado, si han participado en guerras o no, si fueron soldados de Quintas, de Levas…

¿Qué fuentes utiliza para analizar los apellidos?

–En principio utilizo fuentes que son, digamos, páginas web o herramientas escenológicas: partidas de bautismo, nacimientos y destrucciones. Suelo frecuentar el Archivo Histórico de Euskadi y el Archivo Real y General de Navarra, que son los que contienen un montón de documentos sobre esto.

Además de analizar apellidos al azar, también analiza los que le piden sus seguidores.

Así es. Tengo una lista de espera de unas 3.400-3.500 apellidos. A través de mi página web, apellidosvasconabarros.es, tú buscas el apellido y, si no lo tengo analizado, automáticamente se mete en la lista de espera. Esa lista es gratuita, pero hay una opción de adelantar el análisis del apellido pagando una cantidad que se llama apadrinar el apellido. Además de adelantarse, en Instagram se publicará, junto al análisis, el nombre de la persona que lo apadrina. 

¿Qué características debe cumplir el apellido para poder investigarlo?

–Lo primero que tiene que cumplir el apellido es que lleve al menos desde el siglo XVI establecido en Euskal Herria. Solo acepto en la lista aquellos apellidos que haya documentación antes de 1600. Una vez superado este filtro, empiezo a mirar a ver si hay suficiente información. Si veo que la hay, empiezo a analizarlo. Comienzo a documentar los primeros registros de bautizo que hay con el apellido, y de ahí sigo tirando el hilo y voy marcando; trazo un mapa de cómo se mueve el apellido a lo largo de los siglos. De esta manera, creo cuatro mapas, de los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX, en los que se ve cómo se mueve el apellido desde su lugar de origen hacia otras poblaciones.

¿Puedo saber, por ejemplo, dónde estaban mis antepasados hace 100 años? ¿O es más complicado acceder a esa información?

–Es más complicado porque, a partir de 1870, empieza el tema del Registro Civil. De momento no existe la opción de analizar en el Registro Civil a partir del siglo XX. Lo que sí se puede saber es en qué localidades podemos encontrar nuestro apellido en la actualidad.

Además de esos mapas, ofrece también otros productos, en su página web

–Sí. Pongo a la venta una lámina en la que, en un solo mapa, y con diferentes colores, se puede ver en qué siglos estaba establecido y en qué diferentes lugares ha habitado el apellido. También ofrezco información básica: su significado y origen, y en muchos casos, si viene de un caserío, aparece acompañado de la foto de origen de la casa. A veces también añado el escudo de armas, si es que lo tiene.

También da charlas y enseña a investigar los apellidos.

–Dentro de lo que sería mi trabajo, hay dos cosas que hago aparte de lo que sea investigar. Una es dar charlas y la otra ofrecer formación de genealogía. Para intentar vivir de esto, tengo que ampliar mis recursos para tener más ingresos. Entonces decidí hacer los cursos de genealogía; porque al final, como ya llevo muchos años utilizando las mejores herramientas, sé cómo hacerlo rápido, limpio y bien. Organicé hace poco dos conferencias en Donostia, una en castellano y otra en euskera, y tuvieran una muy buena acogida. En breve, a finales de febrero, voy a preparar un curso online, dirigido sobre todo para los latinoamericanos, porque además el precio que le he puesto al curso es en base al salario que tienen ellos allí. Es decir, el curso ahora mismo lo voy a dar online a 40 euros a las personas de aquí, pero a los latinoamericanos les hago un 70% de descuento.

¿Tiene muchos seguidores y mucha gente en Latinoamérica? 

–Sí, miles de personas. De hecho, digamos que el foco genealógico de los apellidos vascos, el interés por la genealogía, está en Latinoamérica, sin duda. 

Parece que la historia está lejos del interés de los jóvenes. ¿Cómo crees que recibe la gente esta información? 

–El interés por la historia va a menos. De todas formas, tengo un montón de seguidores que han comentado en mis vídeos que, si hubiesen tenido ellos un profesor o una profesora de historia que explicase las cosas como yo, les hubiese gustado bastante más la historia en aquellos tiempos. Los seguidores jóvenes son los que menos hay entre mis seguidores. Pero bueno, yo creo que como son historias breves, a lo mejor no se meten mucho hacia el fondo de la historia. Al final, estas cosas siempre enganchan cuando cuanto más cercanas son a nosotros.

Sin embargo, noto que hay mucha desinformación sobre el pueblo vasco.

–En el caso de los vascos y de los navarros, siempre se relaciona su historia con el terrorismo, el nacionalismo de Sabino Arana y demás. Hay que saber diferenciar las cosas. A mí me gusta mi cultura, quiero investigarla y además quiero enseñarla. Hay mucha gente que se pica porque lo une con simbología política. Pero bueno, la historia ha demostrado que la cultura de vascos y navarros es la misma. Aunque en muchos sitios se haya perdido el euskera, hace dos siglos, el idioma de uno del sur y de uno del norte de Euskal Herria era el mismo.

Recientemente, los investigadores han descubierto la Mano de Irulegi y otros materiales que dan información sobre el pueblo vascón. Imagino que habrá enganchado a los euskaldunes a saber de la historia de su pueblo.

Sí, son noticias que a los que nos gusta la historia recibimos con mucha alegría, porque al final se van descubriendo cada vez más cosas, se abren diferentes vías de investigación. Puede ser que enganche, que atraiga a gente a estos temas es bonito.

Hablemos del museo. Ha conseguido recaudar 10.000 euros. ¿Cómo surge la idea?

–Desde el coronavirus, al vivir en Goizueta, me di cuenta de que quería optar por la opción del teletrabajo. Para ello, tenía que crear un sitio para trabajar aquí, para poder quedarme donde vivo con mi pareja y con mi hijo. Y ahí surgió la idea. Tengo mucha información y me parece una gran idea crear un museo donde compartir toda esta información. Hice varios esfuerzos por conseguir alguna casa del pueblo. Al final, hablé con una familia que tiene una casa de más de 500 años en Goizueta y tras negociar, accedieron a dejarme la parte baja de la casa, el soto. Para recaudar fondos, tuve que optar por las donaciones, porque al ser un particular, no me podían dar subvenciones. Estoy muy contento con el apoyo recibido. Pedí 10.000 euros y los hemos superado con creces. Por lo general, ha sido gente de Euskal Herria, pero también de Latinoamérica. Fue un proceso largo, de casi dos años, y al final, se consiguió. La arquitecta ya está en marcha para acondicionar el lugar.

¿Qué queda por hacer?

–Bueno, la casa está bien, ahora hay que vaciarla, hay que presentar el proyecto al ayuntamiento para que te dé el permiso, etc. Parece fácil, pero puela burocrácia es más tediosa que conseguir el dinero.

¿Cuándo prevé poder abrir las puertas al público? 

–En un principio nos pusimos de fecha para abrir en verano de 2026, pero me da a mí que, tal y como es la burocracia actualmente, se nos alargará la fecha de inauguración. Se intentará cumplir con lo previsto.

¿Qué va a poder encontrar el que visite el museo? 

–Podrá disfrutar del propio museo y también de un centro de interpretación. El centro de interpretación tendrá ordenadores para poder hacer investigaciones. Y vas a tener un montón de libros de heráldica, genealogía, etc., que solo tengo yo y que tiene muy poca gente, para poder consultarlos. Digamos que va a ser un centro de estudio. Y en el museo se hablará de los nombres y de los apellidos, de la genealogía y se hablará también de los escudos de armas. También habrá fotos de caseríos, un poco de todo lo que relaciona el tema de la antroponimia de los euskaldunes.

  • Fuente: Noticias de Gipuzokoa (España)
  • Autor: Igor Sarasola
  • Fecha: 31/05/2026
  • Nota I63

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